La declaración de Sevilla

Publicado: 2017-03-16

15/03/2017 .- Sevilla

Los municipios son la llave de la Economía Circular.

En Sevilla se ha rubricado esta declaración de principios que es un objetivo a conseguir a través de una hoja de ruta cuyas bases están en el documento presentado y rubricado en la Cumbre de Economía Circular: “La Declaración de Sevilla”.

En ella se subraya la importancia de los Gobiernos Locales para llevar a la práctica el compromiso, la apuesta, la necesidad de implantar la Economía Circular. Se reclama para ello apoyo político y, casi sobre todo, apoyo financiero. Se pone en marcha el tiempo de desarrollar estrategias locales en favor de la economía circular, entre otras el fomento de la compra pública de productos verdes. Y se acuerda iniciar todo tipo de procesos para mejorar la concienciación, la sensibilización y la participación.

El día a día, y más pronto que tarde, irá constatando los avances hacia esa economía circular de la que hemos venido ofreciendo información útil y práctica con principios como, por ejemplo, estos:

Economía Circular es pasar de ‘producir, usar y tirar’ a ‘producir, usar, reutilizar y reciclar’.

Economía Circular: convertir el residuo en recurso.

Economía Circular: los productos tienen que ser reparables, actualizables y completamente reciclables.

A esas metas se llegará, llegaremos, y el camino está en el siguiente documento firmado hoy:

DECLARACIÓN DE SEVILLA: EL COMPROMISO DE LAS CIUDADES POR LA ECONOMÍA CIRCULAR

La Comisión Europea y el Parlamento Europeo han aprobado un paquete de iniciativas para construir una Economía Circular en Europa. Con este objetivo se pretende desarrollar un nuevo paradigma de modelo económico que cierre el círculo del diseño, la producción, el consumo y la gestión de residuos, creando así una Europa ecológica, circular y competitiva.

Aunque los problemas ambientales como la lucha contra el cambio climático, su efecto sobre la biodiversidad y la creciente escasez de recursos exigen soluciones globales que están principalmente bajo la responsabilidad de los gobiernos nacionales, también deben ser una importante preocupación para las ciudades y pueblos europeos. El desarrollo urbano sostenible desde un enfoque integrado y sus interrelaciones con el mundo rural, son un elemento fundamental para el desarrollo de la innovación y la implementación de soluciones para una transición correcta hacia una economía baja en carbono y una preservación de nuestros recursos naturales. Según Naciones Unidas, el 70% de la población del planeta vivirá en ciudades en 2050.

Una economía circular, que transforme nuestros residuos en recursos, ofrece una solución a la crisis ambiental que sufriremos con el modelo económico de desarrollo lineal. No podemos construir nuestro futuro sobre el modelo de “coge, fabrica y tira”.

La economía circular favorece que el valor de los productos y materiales se mantenga durante un mayor tiempo; los residuos y el uso de los recursos se reduzca al mínimo, y los recursos se conserven dentro de la economía cuando un producto ha llegado al final de su vida útil, con el fin de volverlos a utilizar repetidamente y seguir creando valor.

En septiembre de 2015 la ciudad de París hizo un llamamiento a las “ciudades europeas en favor de una Economía Circular”, que han firmado ciudades como Ámsterdam, Bruselas; Copenhague, Lisboa, Londres, Milán y Roma.

Por eso hoy las ciudades reunidas en esta Jornada sobre “Economía Circular: el Compromiso de las Ciudades” nos comprometemos con nuestra firma a:

· Promover un modelo de desarrollo urbano sostenible, inclusivo y resiliente, aumentando la demanda de actividades socioeconómicas generadoras de bienes y servicios medioambientales, lo que se traducirá en empleo verde y empleo social de mayor calidad y valor añadido.

· Impulsar y apoyar el llamamiento “Ciudades por una Economía Circular” que realizó la ciudad de París en 2015.

· Resaltar el importante papel que tienen los Gobiernos Locales en las acciones de fomento y desarrollo de una economía circular por ser la administración más próxima y la que mejor puede prevenir los impactos ambientales, en colaboración con sus vecinos y vecinas.

· Incrementar nuestros esfuerzos por reducir los impactos ambientales, climáticos y sobre la salud de las personas de sus actuales modelos de desarrollo.

· Subrayar las consecuencias positivas que un cambio de modelo hacia una economía circular supondría en términos de emisiones de gases de efecto invernadero.

· Solicitar el apoyo político y económico de la Unión Europea y de sus Estados miembros para el desarrollo de políticas locales en favor de una economía circular, favoreciendo el desarrollo de estrategias nacionales y regionales e instrumentos de cooperación.

· Desarrollar estrategias locales en favor de la economía circular que favorezcan el vertido cero, el reciclaje (especialmente de los biorresiduos), la reducción de los desperdicios alimentarios, el fomento del ecodiseño, de la prevención de residuos, de la reutilización y el reciclaje y el fomento de la compra pública de productos verdes.

· Fomentar la cooperación entre administraciones y desarrollar y compartir buenas prácticas entre ciudades, en el marco de desarrollo de Estrategias Locales por una Economía Circular.

· Involucrar a la Comunidad Científica en la investigación y desarrollo de programas de economía circular y en el apoyo y desarrollo de las estrategias locales.

· Fomentar los esquemas de gobernanza multinivel del territorio y mejorar la concienciación, sensibilización y participación de nuestras vecinas y vecinos en las acciones locales de impulso de una economía circular, transformando a los consumidores en usuarios responsables y reemplazando el sentido de la propiedad del producto por el sentido del servicio prestado.

· Potenciar los partenariados público-privados para favorecer alianzas entre los distintos actores involucrados del sector público, organizaciones de la sociedad civil y el sector privado.

Esta Declaración de Sevilla se ha presentado en el mediodía de este 15 de marzo.

El papel de las ciudades es fundamental para la implantación del nuevo modelo de desarrollo que representa la economía circular, una fórmula en la que la revalorización de los residuos, la preservación de los recursos y la tendencia hacia el vertido cero abre la puerta al crecimiento sostenible y a la competitividad. Por ello, los municipios, las Entidades Locales, son la lleva de la economía circular, son la primera línea para la implantación de la Economía Circular. Así lo han reconocido esta mañana en Sevilla el Alcalde de la capital y Presidente de la Red Española de Ciudades por el Clima de la FEMP, Juan Espadas, y el Presidente del Consejo de Municipios y Regiones de Europa (CMRE), Stefano Bonaccini, durante la presentación de la Declaración de Sevilla, un texto elaborado sobre la base de los trabajos que se llevan a cabo en la Jornada de Economía Circular que se celebra a lo largo del día de hoy en la capital hispalense, organizada por la FEMP, el Ayuntamiento de Sevilla y Ecoembes, y que resume en once puntos las líneas de actuación a las que se comprometen las ciudades para favorecer la economía circular.

El respaldo a esta Declaración supone, a juicio del Alcalde anfitrión, el compromiso local con la Declaración de París y con las exigencias contenidas en el paquete de economía circular aprobado recientemente por el Parlamento Europeo, un compromiso con el “cambio de modelo productivo”. Pero “no es solo una cuestión de regulación -ha asegurado-, tenemos que ser nosotros los que promovamos los cambios en las pautas de comportamiento, otro tipo de demandas y de consumo responsable, otro modo de gestionar y, además, quienes aprovechemos las oportunidades del nuevo modelo económico”.

Para Stefano Bonaccini, la economía circular abre una nueva y gran oportunidad a otro modelo de desarrollo, y también nuevas oportunidades de empleo en un marco más sostenible. Comprometido con esta idea y con la relevancia de las ciudades en la implantación de la economía circular, Bonaccini ha asegurado que “el CMRE apoyará este objetivo, convencido de que sólo con las ciudades y territorios se puede llegar a una economía sostenible”.